Comunidad de Puerto Viejo frena la deforestación en el Caribe Sur
Comunidad de Puerto Viejo frena la deforestación en el Caribe Sur
En las últimas semanas hemos observado que se estaban llevando a cabo trabajos de tala de árboles, poda y desbroce del sotobosque en una zona de la Zona Marítimo-Terrestre del Caribe Sur, donde es frecuente ver perezosos y monos. Concretamente, la zona se encuentra entre el hotel Selina y el mirador de Cocles, a menos de 2 kilómetros al sur de Puerto Viejo de Talamanca.
En esta zona es donde solemos encontrar a Luna y Sol, dos perezosos a los que monitorizamos en el marco de nuestra iniciativa de investigación científica«Proyecto Perezoso Urbano», que precisamente estudia el impacto de la urbanización y la pérdida de hábitat en el comportamiento de los perezosos.
La situación laboral empeora
El 18 de diciembre de 2021, la comunidad del Caribe Sur se despertó muy preocupada por la intensificación de las actividades en este ámbito, ahora con maquinaria tipo «Bobcat» que estaba nivelando el terreno y rellenándolo con grava.
Un grupo numeroso de vecinos, indignados, comenzó a denunciar estas obras ante las autoridades, concretamente la Fuerza Pública y el SINAC. Horas más tarde, El SINAC respondió, acudió al lugar y lograron detener todas las tareas que allí se estaban llevando a cabo al constatar evidentes irregularidades.
Se levantó un acta oficial que se remitió a la Fiscalía de Bribrí por presuntas infracciones de diversas leyes medioambientales y de ordenación territorial de Costa Rica.
Estas acciones provocaron un grave impacto ambiental en la zona, que es Patrimonio Natural del Estado y forma parte del espacio público de la Zona Marítimo-Terrestre del Caribe Sur.
Una imagen desoladora
El 20 de diciembre de 2021, personal de nuestra organización volvió a visitar el lugar y observó una gran y inusual actividad de perezosos de ambas especies en esa zona, pudimos observar al menos 15 ejemplares en una zona reducida.
Los perezosos estaban muy activos y desorientados, algunos cruzando la vía pública, otros simplemente caminando por el suelo, incluso perezosas con sus crías.
La perezosa Luna, a la que le hemos colocado un collar de rastreo y a la que monitorizamos a diario, se encontraba en uno de los Guarumos donde había más perezosos.
El desarrollo no debe implicar destrucción
Observamos esto con gran preocupación, ya que el avance de ciertas obras de construcción en el Caribe Sur está destruyendo rápidamente los ecosistemas costeros y del interior del cantón, que son además la principal razón por la que llegan visitantes de todo el mundo a Puerto Viejo y sus alrededores.Destruir el patrimonio natural no solo supone un duro golpe para la flora, la fauna, la cultura y la comunidad, sino también un tiro en el pie para la industria turística, que tiene una gran relevancia económica en la zona y depende precisamente de los recursos naturales.Lamentablemente, la falta de una planificación inteligente y de conciencia ambiental da lugar a una presión sistémica excesiva sobre especies de flora y fauna que no tienen ninguna culpa y que pagan las consecuencias más graves de la intervención humana. Entendemos que, en algunos casos, cierto tipo de obras públicas pueden ser necesarias; sin embargo, todas ellas deben realizarse en estricto cumplimiento de la ley, tras haber llevado a cabo los correspondientes estudios de impacto ambiental y, sobre todo, con una enorme conciencia ecosistémica.
-Francisco Rodríguez
Proyecto «Jardines conectados»