Día Internacional de los Trabajadores y ociosidad
Hoy es el Día Internacional de los Trabajadores. ¿Y qué tiene esto que ver con los perezosos?
En primer lugar, nos hace reflexionar sobre el nombre injusto de estos animales, que en la mayoría de los idiomas proviene de la palabra «perezoso». Pequeña aclaración: los perezosos no son vagos, sino que ahorran energía. Pero también nos hacen pensar en la pereza y en cómo, en el ajetreo de nuestras sociedades, no se permite ser un poco ocioso ni bajar el ritmo. Si hoy tienes el día libre, probablemente te sientas culpable por ello.
Muchos —demasiados— de nosotros estamos sobrecargados de trabajo, agotados, exhaustos y estresados. Y es una locura que, hoy en día, con toda la tecnología que se supone que nos tiene que facilitar la vida, trabajemos más que nunca. Al mismo tiempo, la desigualdad es ahora el mayor problema de nuestra época.
En su obra «Elogio de la ociosidad», Bertrand Russell sostiene que una sociedad que valore más el tiempo libre beneficiaría a las personas y fomentaría una mayor igualdad social y sostenibilidad medioambiental.
Hoy te invitamos a dar rienda suelta a tu lado más perezoso, a tomártelo con calma, a pasar tiempo con tus seres queridos, a empezar esa afición que siempre has querido practicar o, simplemente, a relajarte en el sofá sin hacer nada.
En este Día del Trabajador, te proponemos que reflexiones sobre el papel protagonista que los seres humanos hemos otorgado al trabajo y al consumismo, y sobre cómo esto nos ha alejado del tiempo libre y de su potencial para fomentar la creatividad, las relaciones sociales, la realización personal y el contacto con la naturaleza.
«El camino hacia la felicidad y la prosperidad pasa por una reducción organizada de la jornada laboral». —Bertrand Russell