¿Podría ser la piel de perezoso productora de antibióticos la clave para combatir la resistencia bacteriana?
Investigaciones recientes han demostrado que los perezosos de Costa Rica tienen bacterias en su pelaje que producen antibióticos. ¿Podría aplicarse este hallazgo a los seres humanos?
El investigador Max Chavarría, de la Universidad de Costa Rica, trata de responder a esta pregunta tras estudiar el singular bioma de insectos, hongos, algas y bacterias que habita en el pelaje de los perezosos.
Un ecosistema equilibrado
El pelo de los perezosos tiene microgrietas, lo que crea un lugar perfecto para que bacterias, algas verdes y hongos se adhieran y prosperen. Una de las primeras investigaciones sobre estos microorganismos estudió las especies de hongos de los perezosos en 2014 y descubrió que ciertas cepas podrían tratar la malaria, la enfermedad de Chagas e incluso el cáncer de mama.
"Si ves el pelaje de un perezoso, ves movimiento, ves polillas, ves distintos tipos de insectos (...), hay un hábitat extenso, y evidentemente, cuando hay una coexistencia de muchos tipos de organismos, también tiene que haber sistemas que los controlen", explicó Chavarría a AFP.
La investigación
Los científicos comprobaron que existen microorganismos capaces de producir antibióticos que permiten regular la presencia de patógenos en el pelaje de los perezosos.
"Se trata de bacterias pertenecientes al orden de los micrococos, principalmente de los géneros Rothia y Brevibacterium", explica el investigador, cuyo descubrimiento ha sido publicado en la revista científica Environmental Microbiology.
Fig. 2. Imágenes SEM de los pelos de Choloepus hoffmanni y Bradypus variegatus.
(A) Los pelos de Choloepus son estructuras filamentosas. (B) Los filamentos presentan una anchura de 138 13 μm. (C) El pelo presenta múltiples cavidades a lo largo de su longitud. (D) Estas cavidades parecen ser el nicho de la comunidad microbiana que habita en el pelo del perezoso. (E) La mayor abundancia de microorganismos en estos surcos está probablemente asociada a la falta de estrés mecánico que sufren. (F) La mayoría de los microorganismos presentaban una morfología en forma de cocos, aunque también estaban presentes algunos microorganismos en forma de bastoncillos. (G) El pelo de Bradypus es más liso. (H) Tiene una anchura media de 261 36 μm. (I) Presenta fisuras irregulares en toda la longitud del pelo. (J) Los microorganismos sobreviven en la superficie del pelo. (K) Se observan bacterias en forma de bacilos y algunas en forma de cocos a través del pelo. (L) La densidad de microorganismos es menor probablemente como consecuencia de la morfología del pelo. Fuente: Micrococcales productoras de antibióticos gobiernan el microbioma que habita en el pelo de los perezosos de dos y tres dedos
Perezoso de tres dedos de garganta marrón (Bradypus variegatus) cubierto de algas verdes. Fotografía: Suzi Eszterhas.
Chavarría y sus colegas cortaron pelo del lomo de 15 ejemplares de perezosos de cada especie(Bradypus variegatus y Choloepushoffmanii) en rehabilitación en un centro de rescate. Sin embargo, son necesarias más investigaciones sobre los perezosos salvajes para conocer mejor la microbiota de estos mamíferos. Por ejemplo, los perezosos cautivos no suelen tener el alga verde Trichophilus en su pelaje, que puede afectar significativamente a la microbiota.
¿Antibióticos perezosos para aplicación humana?
Tras descubrir estos antibióticos en los perezosos, Chavarría se pregunta si su hallazgo puede tener usos futuros en medicina que ayuden a contrarrestar la resistencia a los antibióticos que desarrollan los humanos. La Organización Mundial de la Salud calcula que en 2050 la resistencia a los antibióticos podría causar 10 millones de muertes al año. "La búsqueda de nuevas estrategias para combatir la resistencia a los antibióticos ha quedado en manos del mundo académico", señala Chavarría.
Sin embargo, aún quedan numerosos pasos por dar antes de considerar su aplicación al ser humano.
"Antes de pensar en una aplicación en la salud humana, es importante entender primero el sistema y cuáles son los tipos de moléculas que intervienen", dice el investigador, que cree que la naturaleza es un laboratorio natural.
"Por eso, proyectos como el nuestro pueden contribuir a encontrar nuevas moléculas que puedan, a medio o largo plazo, ser utilizadas en esta batalla que estamos teniendo de resistencia a los antibióticos", añade.