Confesiones: Diarios de seguimiento #7
Me quedo mirando la butaca baja de mi salón, en la que juraría lo que fuera que la última vez que la vi había una mochila naranja llena de material especializado para el seguimiento de perezosos. Ahora está vacía.
Diarios de seguimiento n.º 4: Cuestionar las suposiciones
«¡Ya ni siquiera sé qué es real!», se lamenta Amanda. Estamos siguiendo a un perezoso llamado Alan por el Bosque del Cacao, al que estoy pensando en rebautizar como el Bosque de las Hadas, porque la escasa visibilidad y la forma en que rebotan las señales de radio crean una atmósfera verdaderamente sobrenatural. Además, el nombre de «Triángulo de las Bermudas» ya está cogido.