¿Por qué son los perezosos uno de los animales más adorables del mundo?

¿Por qué son los perezosos tan monos? ¿Será por sus ojitos de botón, su cabecita redonda y peluda o, tal vez, por esa adorable lengua rosada? Sea lo que sea, no se puede negar: los perezosos son tan monos que te derriten el corazón. 

 «Monísimo» es una palabra que significa cosas diferentes para cada persona. Los científicos que estudian estos temas han mostrado muchas fotos a la gente para ver qué tipo de rostros obtenían una puntuación más alta en la escala de lo «monísimo», y resulta que nos gustan los rostros con la cabeza grande y redonda, ojos grandes y barbilla pequeña. Otros rasgos pueden calificarse de hermosos, encantadores o bonitos, pero normalmente son estos rasgos los que hacen que alguien resulte «monísimo». 

¿Por qué son tan monos los perezosos?

A nosotros también nos parecen muy adorables otros animales, además de los bebés humanos. Muchos mamíferos comparten estas características, y ninguno más que nuestros amigos domesticados, sobre todo los gatitos y los cachorros. Es posible que los gatos y los perros domesticados hayan desarrollado crías especialmente monas para que los humanos que se encontraran cerca se sintieran más inclinados a cuidar de ellos. Al fin y al cabo, ¿quién puede resistirse a esa mirada lastimera de un perrito?

Los perezosos, sin embargo, no son animales domésticos, por lo que resulta un poco misterioso que nos parezcan tan adorables. ¡Quizás hayan evolucionado para parecerles monos a otros perezosos, y a los humanos simplemente nos parezca lo mismo! 

También podría ser que a los humanos nos guste antropomorfizar a los animales con los que entramos en contacto y proyectar nuestras propias interpretaciones sobre los perezosos. El color del pelaje que rodea la cara de los perezosos de tres dedos hace que parezca que tienen una sonrisa permanente, ¡lo cual resulta muy entrañable! No tienen los ojos enormes, pero sí muy redondos, y sus caras redondas dan la impresión de que tienen frentes grandes y mentones retraídos, lo cual encaja a la perfección con el concepto científico de «monada». 

Parece que estamos biológicamente programados para buscar cosas bonitas.

Internet está lleno de fotos y vídeos de animales (y personas) que resultan adorables; hay ilustraciones dibujadas expresamente con los rasgos mencionados anteriormente, e incluso Mickey Mouse se ha vuelto más adorable con el paso de los años.

Nos enviamos GIFs de animalitos monísimos, descargamos fondos de pantalla y fondos para el ordenador con cosas adorables que nos animan, y publicamos imágenes prediseñadas de caritas sonrientes de dibujos animados en las redes sociales. 

Creamos fan art, ilustraciones y dibujos, y en japonés existe incluso la palabra «kawaii», que suele utilizarse en el anime y que hace referencia a toda una cultura de cosas encantadoras, monas y vulnerables. ¿Nos hace esto felices? Debe de ser así, porque, si no, ¿por qué lo incorporamos a tantos aspectos de nuestra vida cotidiana?

Los mimos y los abrazos son una monada

No es solo el aspecto físico lo que nos atrae. Las acciones pueden hacernos sentir igual de reconfortados, emocionados y sensibles que una carita bonita. Los mimos suaves, los abrazos y los arrumacos nos provocan esa misma sensación de ternura que sentimos cuando miramos a los bebés y a las crías de los animales.  

Quizá sea ahí donde los perezosos realmente destacan en la escala de la ternura: ¡esos brazos peludos parecen hechos para dar abrazos! La forma en que se sientan en los troncos de los árboles, como si se acurrucaran para echarse una siesta, hace que parezca que sería muy divertido acurrucarse con ellos.

Sí, los perezosos son monísimos, pero no podemos abrazarlos

Es importante recordar que el hecho de que a un perezoso le guste acurrucarse contra un árbol no significa que quiera acurrucarse con nosotros. Salvo a la hora de criar a sus crías, los perezosos son animales salvajes y solitarios, y no necesitan que los humanos vayan por ahí intentando cogerlos en brazos.Nunca toques a un perezoso salvaje y no apoyes a organizaciones que permitan que los humanos los cojan en brazos.

Dejemos que los perezosos sean tan adorables como la naturaleza los ha concebido: desde lo alto de los árboles de su selva natal; y si quieres echarles una mano, no les cojas de la mano, solo asegúrate de que sigan teniendo un hogar donde puedan seguir siendo tan adorables. 

Anterior
Anterior

El Proyecto «Perezoso Urbano»: ¡Te presentamos a BAGUETTE, el maestro del camuflaje!

Siguiente
Siguiente

Qué hacer en el paraíso de los perezosos: las 15 mejores actividades en el Caribe Sur de Costa Rica