Cómo los datos de seguimiento de un perezoso llevaron a la instalación de un puente pasafauna

Una perezosa cruzó la carretera con su cría aferrada a su vientre, instalamos un puente pasafauna, y ahora es usado por monos, perezosos y martillas.

Martita es un perezoso de tres dedos (Bradypus variegatus) en libertady uno de los animales a los que hemos estado siguiendo en el marco de nuestro Proyecto Perezosos Urbanos, un estudio a largo plazo sobre cómo se desplazan los perezosos por paisajes fragmentados por carreteras, edificios, vallas y líneas eléctricas.

La encontramos de la misma forma en que encontramos a muchos de los animales que estudiamos: durante una jornada rutinaria de seguimiento, mientras buscábamos a otro perezoso,  ella bajaba al suelo para hacer sus necesidades semanales. Le colocamos un collar VHF y empezamos a seguir sus movimientos.

Martita

Unos días más tarde, Martita nos dio una sorpresa maravillosa. Cargaba un bebé diminuto en la barriga. Llamamos a la pequeña bebé Pati, en honor a un bocadillo tradicional caribeño.

¡La adorable pequeña Pati!

La señal al otro lado de la calle

Tras varios meses de seguimiento de Martita, su collar empezó a emitir señales extrañas. Rastrear a los perezosos puede ser realmente complicado: a veces, la señal del collar rebota en los árboles o en las infraestructuras, y hay que realizar una triangulación minuciosa para localizar al animal. Una vez que lo resolvimos, la señal nos llevó a un lugar inesperado: al otro lado de la carretera.

Martita, con Pati apretada contra su pecho, había cruzado la calle.

Los cruces al nivel del suelo suponen un grave peligro para los perezosos. Los vehículos, los perros y el contacto directo con las personas son amenazas a las que los perezosos no están preparados para hacer frente.

Pero el cruce de Martita y Pati también nos proporcionó algo importante: pruebas documentadas, vinculadas a coordenadas GPS, de por qué precisamente ese tramo de la carretera era tan importante.

De los datos de seguimiento a un nuevo puente

Llevábamos tiempo esperando poder instalar un puente pasafauna en este lugar. Los puentes ofrecen a los animales arbóreos una ruta segura para cruzar sin tener que tocar el suelo en ningún momento. SloCo ha instalado y supervisa cientos de estos puentes en toda la región del Caribe Sur de Costa Rica, y sabemos que funcionan.

Para obtener el permiso para instalar un puente sobre una carretera o una calle es necesario coordinar con las empresas de servicios públicos cuyas infraestructuras corren a lo largo de las vías; un proceso que suele llevar semanas o meses.

Algunos de los puntos GPS que nos ayudaron a demostrar que Martita cruzó la carretera

Cuando presentamos los datos de seguimiento de Martita al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), estos datos resultaron mucho más convincentes que una solicitud genérica. Se trataba de un animal específico, en un lugar concreto, que realizaba un cruce peligroso, y que además llevaba a su cría.

Así que, en junio, instalamos el puente pasafauna SC-398.

Los resultados fueron más rápidos de lo esperado.

A las pocas horas de que se levantara el puente, toda una tropa de monos aulladores lo cruzó. Desde entonces, lo han estado utilizando con regularidad.

Los monos se acostumbran rápidamente a los nuevos puentes; a los perezosos les lleva más tiempo, y con razón. Son animales cautelosos, y necesitan tiempo para familiarizarse con una nueva estructura en su territorio.

Pero los monos no son los únicos que utilizan este puente. Hace poco nos llegó un video en el que un perezoso lo había utilizado. No podemos confirmar que se trate de Martita, pero sí podemos confirmar que Martita no es la única perezosa que vive en esa zona!

¡Han visto a Martita usando su puente!

Nos alegramos muchísimo cuando Martita por fin utilizó el puente!

En esta ocasión no cruzó al otro lado de la carretera, sino que utilizó un tramo que une dos árboles por donde ya suele pasar. Pero eso es lo importante. Está aprendiendo que el puente está ahí y se está acostumbrando a él. Y cuando llegue el momento de volver a cruzar la carretera, el puente estará ahí esperándola.

El adorable bebé Pati ya no vive con su madre, Martita, y ahora es un perezoso independiente con su propio collarito, que también forma parte de nuestra investigación. ¿Utilizará Pati el puente en el futuro?

Un puente que ahora ayuda a toda una comunidad de animales silvestres

Las imágenes captadas por las cámaras trampa del puente SC-398 ya muestran un uso frecuente por parte de monos aulladores, martillas e incluso perezosos de dos dedos.

Por qué existe el Proyecto Perezoso Urbano

La zona en la que trabajamos en Costa Rica no es una selva tropical virgen. Es un lugar donde los perezosos conviven junto a carreteras, casas, parqueos y terrenos agrícolas, porque ese es el aspecto que ha adquirido su hábitat. El Proyecto Perezoso Urbano se basa en la convicción de que, para proteger a los perezosos en estos entornos, primero debemos comprender cómo los experimentan realmente.

Eso significa seguir a perezosos como Martita durante meses o años. Registrar adónde van, qué rutas siguen y dónde se meten en problemas, para elaborar un panorama lo suficientemente detallado como para actuar en consecuencia.

El puente de la SC-398 es un ejemplo  de cómo se traduce todo eso en la práctica. Los datos de un perezoso, convertidos en una estructura que ahora beneficia a toda una comunidad de fauna silvestre. De eso se trata precisamente.

Martita descansando tras cruzar el puente colgante

Si quieres apoyar una labor como esta —el seguimiento, los datos, las negociaciones y los puentes—, puedes patrocinar un puente pasafauna o adoptar simbólicamente un perezoso y seguir su historia.

Tendiendo puentes con la legislación

El momento en que se produce la historia de Martita resulta significativo. Apenas unas semanas después de que instaláramos el puente SC-398, la Asamblea Legislativa de Costa Rica aprobó por unanimidad un proyecto de ley histórico que exige medidas de protección de la fauna silvestre en las infraestructuras públicas nuevas y existentes. La legislación añade el artículo 31 bis a la Ley Orgánica del Medio Ambiente de Costa Rica, lo que convierte la conectividad ecológica en un requisito legal obligatorio, en lugar de una medida de mitigación opcional.

Durante años, instalar un puente pasafauna suponía abrirse camino a través de un laberinto de buena voluntad, permisos y negociaciones individuales, que es precisamente lo que hicimos con el ICE para conseguir que se aprobara este puente. Ese proceso funcionó en el caso de Martita. Sin embargo, para los nuevos proyectos de infraestructura, la ley exigirá ahora que se tengan en cuenta los pasos de fauna desde la fase de planificación, con la financiación incluida en el presupuesto del proyecto desde el principio.

Lo que hemos tenido que defender caso por caso pronto se convertirá en la norma. Ese es el tipo de cambio sistémico que hace que historias individuales como la de Martita cobren importancia más allá de sí mismas: la prueba de que los puentes funcionan, la prueba de que los datos los justifican, la prueba de que merece la pena plasmarlos en la ley.

Echa un vistazo al mapa que aparece a continuación para ver más de 400 puentes pasafauna en el Caribe sur de Costa Rica.

Cecilia Pamich - Comunicación y divulgación

Cecilia, nuestra responsable de comunicación, procede de las estepas de la Patagonia, un paisaje seco, árido, ventoso y frío muy alejado de los cálidos y húmedos bosques tropicales de Costa Rica. Su andadura en la conservación empezó con un puñado de fotos de pájaros.

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