Estudios sobre el hábitat: desentrañando los secretos de los hogares de los perezosos
Los estudios de hábitat son una parte esencial del Proyecto del Perezoso Urbano (USP). En estos estudios, delimitamos ocho cuadrículas, cada una de 100 metros cuadrados, en las zonas donde viven los perezosos. Recogemos las coordenadas GPS de los perezosos y estudiamos los árboles de estas cuadrículas.
Esto nos ayuda a comprender cómo utilizan los perezosos su entorno y por qué les gustan determinados lugares. Estos datos son muy importantes porque necesitamos saber cómo están cambiando los distintos hábitats de los perezosos, sobre todo en las zonas cercanas a los pueblos y ciudades.
A continuación, analizamos esta información junto con los datos de comportamiento procedentes de los dispositivos de seguimiento de los perezosos, como los registradores diarios de datos y los collares VHF. Esto nos permite comprender cómo les afectan a los perezosos los cambios en su hábitat.
Tipos de hábitats de los perezosos
Empezamos por averiguar en qué tipo de zona se encuentran los perezosos. Hay tres tipos principales que tenemos en cuenta:
Zonas urbanas: Son lugares cercanos a donde vive la gente.
Bosques secundarios: bosques que los seres humanos modificaron en el pasado (por ejemplo, para la agricultura), pero que ahora están recuperándose de forma natural.
Bosques primarios: bosques vírgenes que el ser humano nunca ha alterado, como la reserva de La Selva, que se conserva intacta.
Utilizamos imágenes de satélite para ver qué parte de la zona está cubierta de árboles y para localizar zonas boscosas más pequeñas en el panorama general. Esta parte suele ser más fácil de llevar a cabo.
Entrando en detalles
Lo más difícil es recabar todos los pequeños detalles sobre estos bosques. Tenemos que saber qué tipos de árboles y plantas hay, medir el tamaño y la altura de los árboles, comprobar el grosor de las copas, cuántos árboles hay por metro cuadrado, ver si hay muchas enredaderas u otras plantas, e incluso el número de tallos.
Para ello, utilizamos herramientas de medición especiales, láseres para medir distancias y elementos básicos como cuerdas, banderas y cintas métricas.
Nuestro voluntario Gabriel, midiendo el tronco de un árbol. ¡Sí, tenemos que hacer esto con todos los árboles de la selva!
La aventura de estudiar los hábitats
La verdad es que recorrer estas zonas para recopilar toda esta información es una tarea ardua y lleva bastante tiempo. A menudo nos encontramos con obstáculos como ríos, arroyos, charcos y zonas pantanosas que nos bloquean el paso. ¡A veces exploramos estas zonas en canoa o en barco! Hubo una vez en la que intentamos saltar por encima de un pequeño charco, ¡pero acabamos hundiéndonos en el barro hasta las caderas!
Cómo lidiar con la fauna silvestre (y con nuestros propios miedos)
Además del terreno accidentado, también tenemos que armaros de valor ante la posibilidad de encontrarnos con animales salvajes, como serpientes y arañas. Estas criaturas pueden estar escondidas bajo las hojas, las rocas o cerca de las raíces de los árboles, muy cerca de donde estamos trabajando. Para algunas personas que sufren de fobia a las arañas o a las serpientes, ¡enfrentarse a estas criaturas puede suponer todo un reto!
Se trata de una serpiente venenosa, conocida como «tamagá» o «víbora de nariz de cerdo de la selva tropical» (Porthidium nasutum).
Una forma de conectar con el bosque
Al fin y al cabo, realizar estos estudios de hábitat es algo más que simplemente recopilar datos. Se trata de explorar la naturaleza, trabajar duro y ser valiente, todo ello con el fin de aprender más sobre los perezosos y ayudarlos, sobre todo ahora que sus hábitats naturales están cambiando debido al crecimiento de los pueblos y las ciudades.
-José Guzmán García
Biólogo
Proyecto Pereza Urbana